La revolución de los alcatraces: lo que no se nombra, lo que no se hace para ser visto… no se sabe… no existe

Al Sur de Todo estuvo en la proyección del documental “La Revolución de los Alcatraces”, de Luciana Kaplan, en la Cineteca nacional de la Ciudad de México.

Efrosina Cruz Mendoza, una mujer que habita Santa María Quiegolani, comunidad chontal al sur de Oaxaca en México; un lugar donde la pobreza es una realidad, aunque los discursos hablen de progreso; un lugar donde las mujeres son pedidas, pactadas y madres a los 13 años; un lugar al que no llegan los apoyos sociales o no se tramitan porque la comunidad desconoce sus derechos; un lugar donde se va dejando de sufrir, porque el dolor, el vacío, el hambre y el olvido se hacen costumbre.

Efrosina esquiva el rol histórico de la mujer en su comunidad. Decidió estudiar, no se casó, ni tiene hijos. Su vida es trabajar por la comunidad, enterarla, gestionar para ella y con ella. Intenta oficializar su gestión en el pueblo, pero los “usos y costumbres” impiden que la mujer participe en las decisiones políticas de su comunidad, porque de facto la palabra mujer no existe en esos acuerdos. “desde siempre” lo público no ha sido cosa de mujeres. Ellas, que hablen cuando se les pregunta y sólo en casa.

La participación política de las  mujeres indígenas, es sin duda una de las deudas que se logra saldar en la comunidad gracias al trabajo Efrosina; a quien vemos pasar por acosos, señalamientos y acusaciones que van desde el usufructo de ser mujer e indígena, hasta le vergüenza de hablar “mal” de la comunidad por nombrar a la pobreza y la injusticia. Sin embargo, también se destacan momentos en que no sólo las mujeres, sino también los hombres, le tratan con respeto y reconocimiento por la labor que realiza, e incluso pactan con ella temas privados, por su carácter político, como lo es el problema del alcoholismo.

Al final del documental, la protagonista logra una meta más, pero ésta viene acompañada de la incertidumbre y el miedo, puesto que Efrosina sabe cómo comunicarse con las comunidades, conoce de concientización, trabajo en colectivo y autogestión, pero de lo que no sabe es de esas reuniones en que los intereses de los partidos y los sectarismos dentro de los mismos son la prioridad.

Historias como estas, efectivamente nos muestran la desigualdad de género en términos de raza y clase, pero también le dan luz a los esfuerzos de mujeres como Efrosina, para que el aislamiento que incluso propicia la geografía no las diluya. Por eso es importante y valioso el trabajo documentalista. Rescata lo innombrable, lo borrado, lo tachado, para expandirlo y  hacerlo testigo, testimonio y memoria.

 

Dirección/Director: Luciana Kaplan

Producción/Producer: Henner Hofmann, Liliana Pardo, Karla Bukantz

Productor Ejecutivo / Executive Producer: Diego Delgado

Guión/Screenplay: Luciana Kaplan, Diego Delgado

Fotografía/Cinematography: Gabriel Hernández

Fotografía adicional/Additional Photography: John Grillo, Diego Delgado y Diego García

Edición/Editing: Yibran Asuad

Diseño de Sonido/Sound Design: Adolfo Hernández Santiesteban

Sonido / Sound: Santiago Arroyo

Música original/ Original music: Daniel Hidalgo Valdés

Producción Musical / Music Production: Daniel Hidalgo Valdés

Diseño Gráfico y Créditos /Graphic Design and Credits: Sabina Santana

Compañía productoras/Production Companies: Centro de Capacitación Cinematográfica, A.C., Foprocine

Con el apoyo de / With the support of: Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, Totora Films, Planet Audio

Locación / Location: Oaxaca

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